Se puede salir adelante...

Desde un principio, al quedar embarazada, pensó que no iba a dejar los estudios. Con su trabajo pagaba sus gastos. “Una cosa que me repetía a mi misma era que haber quedado embarazada
no iba a limitar mis estudios”.
Daba clases a jóvenes de básicos sobre trabajo en el hogar. “Tratábamos temas de sexualidad
y para mí fue difícil hablarlos a causa de la situación que estaba viviendo.. Pero le hice ganas y seguí adelante. No dejé de cum- plir mis responsabilidades.”

El año en que nació su hijo fue la época mas difícil de la carrera porque debía de sacar adelante el seminario.

Debía realizar la práctica a pesar de los otros cursos. El poco trabajo que había no alcanzaba para los gastos y menos con otra responsabilidad.

Se movilizaba hasta la comunidad de Cantabal, Playa Grande Ixcán, a una hora y media de distancia. Todos los sábados viajaba por la mañana a las 4:30 AM y regresaba por la tarde a mi comunidad”.

Ahora trabaja en un proyecto de soberanía alimentaria con otras mujeres en temas de equidad de género.